me asumo como tal y me proyecto.
Para algunos la vida mata
para mi, el insomnio.
Ya no es por ti, ni por él, ni por ellos
es ¿por qué?
sin claridad absoluta levanto la mano para responder
el silencio que me cubre se mezcla
con la nube de humo
mi pelo recorre cada onda sonora
la hormiga se sube a la letra
el ímpetu me consume.
Con la onda que traza mi brazo
mi tronco se rompe
y mi metal se condensa.
Mi mano se manifiesta gritando más.
La intención es quemarme las pestañas.
No era una ni dos; son mil
soy mi propia cruz
intento acorralar al tiempo
el descarado huye de mi
y me colma.
¿Y la nitidez dónde?
Lanzo mis ojos al aire si la encuentro.
Hasta la frase “si lo imposible”
hasta el país de nunca jamás
cierro mis ojos y el sueño se ve disminuido
sueño despierta
“a ojos cerrados”.
La aliteración de mi cuerpo
subyace o persiste en lo intenso de mi mente.
Y me acuesto en la sombra de los pasos.
Para F.G, para dormir bien.